ALEJANDRO ENTRENAMIENTO

El movimiento es salud

Cómo convivir con la escoliosis y no morir en el intento

Rocío es una empresaria con una larga trayectoria en comercio minorista y una clientela fiel y sofisticada. Casada, 2 hijos bien sanos, rondando la mediana edad, con una vida muy ajetreada donde el día empieza antes del amanecer y acaba sólo cuando la luz artificial se divisa en la calle… Seguramente conoces en persona o de oídas a alguien con estas características.

Un día, de repente, tocan a la puerta y aparece un hombre serio y me pregunta si podría empezar a entrenar a su mujer. Le cojo los datos y concierto una entrevista inicial, donde se conoce su historial y se le realizan unas pruebas de valoración previa.

Hasta ahí, es una entrevista más.

Es el momento donde me entrega unas pruebas radiológicas y explica que el motivo de su preocupación y sus dolores provienen de su espalda. Rocío es una persona menuda, de complexión delgada, amable en sus formas, acostumbrada a tratar con gente y con una personalidad bien marcada que, sin vacilar, se da la vuelta y levantándose la camiseta me muestra su espalda. Me explica que su deformación de columna le trae de cabeza, sobre todo desde el segundo embarazo.

Molestias por Escoliosis

ANTECEDENTES

Escoliosis idiopática de grado II. Para poder entendernos, es una deformidad de la columna en tres dimensiones, de más de 30º de curvatura que, visualmente, tiene una forma similar a una “S”. Considerada como una “alteración estructural”, se suele iniciar en la etapa adolescente y las medidas correctivas pasivas suelen ir desde los tratamientos ortopédicos (un corsé) hasta la cirugía en los casos más extremos.

Rx Escoliosis

Previo al embarazo de su segundo hijo, Rocío, que siempre había sido una mujer activa y deportista, estaba totalmente integrada en el método Pilates, ya que acudía semanalmente a una clase en un grupo reducido. Gracias a su forma de ser tan metódica, había interiorizado el ejercicio como canalizador de ese estrés que formaba parte de su vida laboral y familiar sin darse cuenta. Pero, tras ese segundo parto, tuvo una diástasis abdominal. Una separación de la pared abdominal, debido al gran peso que cogió y un dolor en la zona lumbar que no cesaba.

Diástasis abdominal

VALORACIÓN

Había aprendido a convivir con ese malestar. Pero, a partir de ese embarazo, todo era diferente: de poder sobrellevar una vida muy activa a tener que replantearse alguna opción más invasiva.

Es cuando, con toda esa información que dispongo por parte de ella, me toca revisar qué dice la ciencia sobre este tema:

DESMONTANDO MITOS

  • El ejercicio no reduce la progresión de la escoliosis idiopática. Basado en un estudio observacional de 1979 con una muestra de 42 personas que “supuestamente” realizaban ejercicio. Sólo 4 de ellas decían haberlo hecho a diario o casi, por lo que el resultado de ese estudio fue que no había diferencias entre el grupo que hizo ejercicio y el que no.
  • Natación. La creencia más extendida, en 2015 Zaina y col. Se demostró con 112 nadadores adolescentes que la natación aumentaba el riesgo de asimetría en el tronco y, en mujeres, una mayor prevalencia del dolor lumbar
  • No practicar deportes asimétricos (p.e. tenis). En un estudio de 2016 Zaina y col. Tomó como muestra a 102 tenistas adolescentes y los comparó con otros tantos que no hacían ningún deporte, concluyendo que no había diferencias en las deformidades espinales

¿QUÉ TENGO QUE TENER EN CUENTA?

  • LAXITUD ARTICULAR. Es un aumento de la movilidad en ausencia de otra enfermedad. Se encuentra con más frecuencia en personas con Escoliosis, incrementándose cuanto mayor es la curva, lo que conlleva un deterioro de la propiocepción (posicionamiento) y un aumento de la frecuencia del dolor (Czaprowski y col. 2011).
  • CAPACIDAD FÍSICA. Mayor curvatura torácica, más riesgo de una menor función pulmonar por su afectación a la caja torácica.
  • AUTOIMAGEN. Varios estudios referencian que la imagen de una espalda desviada es una factor clave en la autoestima, sobre todo en la población adolescente.

ENTONCES… ¿DÓNDE ME TENGO QUE CENTRAR?

  • SCHROTH. Ejercicios respiratorios con el objetivo de alinear posturalmente la espalda, tanto estática como dinámicamente así como trabajar la estabilidad lumbar (Schreiber y col. 2016). Empezamos en una posición decúbito supino (boca arriba) para ver la concienciación respiratoria en la activación de la musculatura abdominal.
  • FUNCIÓN DIAFRAGMA. Una alteración en la columna, sobre todo a nivel torácico, repercute en la función diafragmática por la posición de las costillas (Agabegi y col., 2016). Seguimos en decúbito supino, posicionamos los brazos a la altura de los hombros y vamos a extensión de hombro (brazos hacia atrás). Observamos lo que hacen las costillas ya que si no se “abren” es probable que haya un diafragma coaptado.
Diafragma
  • ESTABILIDAD/ CONTROL MOTOR. Un programa experimental en adultos con escoliosis de autocorrección, fuerza y trabajo cognitivo, etc. tienen una mejoría significativa con respecto a la fisioterapia general en el dolor y calidad de vida (Monticone y col., 2016, 2014). Se realizará una prueba de evaluación de la estabilidad/control motor y propiocepción del Core, partiendo desde un test de equilibrio (Y test), trabajo específico de glúteos y de las escápulas.
Test equilibrio

Teniendo en cuenta lo que me encuentro y dónde tengo que centrarme, es el momento de explicarle lo que debe realizar para conseguir su propósito. Ella es una persona con mil cosas en la cabeza a cada momento, así que hay que sintetizar y ser lo más claro posible.

OBJETIVOS

  • Mejorar su calidad de vida: molestias localizadas cuando cambia de estar sentada a de pie o mantiene una misma posición prolongada en el tiempo.
  • Trabajar estabilidad-fuerza core: a nivel funcional – estético, teniendo en cuenta su lado cóncavo – convexo, aunque al ser en forma de “S” (curvatura lumbar izquierda convexa y torácica cóncava), la intervención no tenía que ser tan específica por curvatura
  • Convencer para que entrene en casa diariamente. Éste era mi mayor reto, todas las intervenciones exitosas referidas tienen un trabajo diario o casi diario.
Core

Los estudios demuestran que las intervenciones exitosas deben ser supervisadas con una continuidad casi a diario durante, en el mejor de los casos, 12 semanas. Por lo que Rocío tenía un trabajo arduo por delante teniendo en cuenta que tenía un horario tan planificado y yo sólo estaba con ella una hora a la semana.

RESULTADOS

Tras las primeras sesiones, me aseguraba de que acabara con un buena sensación de la clase, iba recopilando información durante la sesión y tras la misma, para ir mejorando su control motor y su stiffness (rigidez) ya que estamos hablando de una persona con una excesiva movilidad que le hacía perder su propiocepción y llegar a posiciones casi extremas de la articulación.

Siendo una mujer tan perfeccionista y tan metódica, acostumbrada a vivir bajo presión, quería respuestas rápidas y contundentes, no podía vacilar en las mismas, y esto es una ciencia aunque no exacta:

  • Primeras 2 semanas: Observación de sus patrones básicos (los que ya conoce), enseñarle movimientos analíticos en posiciones de descarga (tumbada y/o sentada) para que los vaya integrando en su día a día. Respiración diafragmática, activación selectiva glúteo…
  • Siguientes 4 semanas: Aprovechando que ya tenía una base de trabajo de concienciación postural con Pilates y que tiene ganas por mejorar, se va avanzando a movimientos más complejos. Además de trabajar en suelo (ya que quita carga al cuerpo) se va orientando a trabajar más parecido a su realidad, que es de pie. Sentadillas en pared añadiéndole ejercicios de tren superior, como un remo con resistencia de una banda elástica. En estos casos el organismo va adaptándose a manejar cargas y el cerebro va ampliando sus registros, además de tener la premisa de que no haya dolor y buscar la técnica depurada para poder seguir avanzando en intensidad.

Tras este buen comienzo, aunque no hiciese un trabajo específico en casa, parecía ir todo rodado: no fallaba a su entreno semanal, estaba adaptándose bien (lo que hacía que en ese ritmo frenético de vida diese un plus de extra de actividad laboral y social), cuando no tenía inventario en la tienda tenía al pequeño malo o tenía que viajar fuera de la ciudad para ver las nuevas tendencias que se iban a llevar esta temporada.

A partir de la 8ª y 9ª semana, siguiendo con esa dinámica donde saltábamos de fase de recuperación casi cada clase, empezó a tener unas molestias que le recordaban a todo eso que le había hecho venir a entrenar. Todo se volvía oscuro de nuevo.

La relación entre nosotros era fluida –indispensable para conseguir cualquier objetivo– así que, hablando de todo un poco con cierta pesadumbre por su estado actual, me comentó que tenía una reunión en casa. Era tradición juntarse por el cumpleaños de la pareja de su mejor amiga, y que le gustaría llegar en el estado tan bueno que había vivido semanas atrás.

En las conversaciones continuas que se tiene entre profesional y alumn@, tanto en la charla inicial como en las sucesivas clases, siempre se indica que en toda clase de recuperaciones hay altibajos (como en la vida misma) y suelen ser NO lineales.

Comunicación fluida

Decirlo es fácil, pero vivirlo es complejo. Uno de los hándicaps que tenía era que se movía mucho diariamente, con lo que el NEAT (movimiento diario) era excelente, pero no realizaba los ejercicios fuera de la hora que estaba conmigo, una de las premisas que la ciencia indicaba como parte indispensable del éxito. Eso sumado a su aumento de estrés diario al creer que “podía”. Todo ello lo único que iba a conseguir es hacer más larga su recuperación, lo que conllevaba una vuelta al trabajo de concienciación y convencerla, nuevamente, que íbamos por el camino correcto y esto era parte del mismo.

Pasados unos días, mientras estaba en mi trabajo, tocan a la puerta del centro. Abro y me encuentro a una mujer con una ligera sonrisa. Se presenta como la mejor amiga de Rocío así que no era difícil imaginar el motivo de su visita. Noto como su mano se extiende ligeramente hacia atrás y se echa mano al lumbar…

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