ALEJANDRO ENTRENAMIENTO

El movimiento es salud

Comprender el dolor lumbar para poder combatirlo

Palidecida, con cara de no estar pasando por su mejor momento y, probablemente, bajo el efecto de algún calmante, así me encuentro a María la primera vez que la veo.

María es una mujer con estilo, elegante y actual que, por su vestimenta, intuyo que trabaja de cara al público. Se dirige a mí de una manera muy correcta y educada pero, que a la vez, su emocionalidad refleja ese malestar por el cual viene a verme.

Su consulta es bien clara y concisa. Mientras se echa una mano al lumbar, en la otra porta un diagnóstico donde se podía leer “Hernia discal con afectación al canal ciático“.

¿DE QUÉ LESIÓN ESTAMOS HABLANDO?

Es una de las lesiones más comunes que nos encontramos y el principal motivo del dolor lumbar. Se trata de una “salida” del disco que hay entre las vértebras lumbares y que en ocasiones, ocupa el espacio del nervio ciático, provocando una irradiación que puede llegar hasta los dedos del pie, dependiendo del nivel de gravedad de la lesión.

Tras leer su diagnóstico, notaba que me miraba a los ojos fijamente, como si el resultado de mi cara pudiera ser indicativo de cómo podría ser su evolución.

Conforme avanzaba la entrevista y me iba dando más información, veía sus ganas de recuperarse y el miedo que tenía a hacer algo que le pudiera dañar más. Tenía una vida con cierta actividad diaria por el trabajo y los fines de semana le gustaba hacer senderismo con los amig@s. No pedía mucho, tan sólo quería tener esa misma vida pero sin dolor ya que le aterraba pensar que tenía que dejar su gran válvula de escape donde podía conectar con la naturaleza.

¿QUÉ TENGO QUE TENER EN CUENTA?

1- Perspectiva “Biopsicosocial”: en el abordaje de una lesión, no sólo se tiene en cuenta el daño estructural sino también las características individuales de la persona, sus objetivos, sus limitaciones y su entorno para poder “encajar” todo y así poder prescribir con más precisión.

2- Actitud: Cuando el dolor aparece en la vida de alguien, las prisas por recuperarse suelen ir en su contra. Convencer de que es parte de un “proceso” y que requiere unas pautas, es el trabajo más importante para comenzar.

Primeros pasos

Tras la entrevista, donde ella pudo aclarar todas sus dudas desde cuál era mi función específicamente hasta cuánto tiempo iba a tener que estar conmigo, hicimos una primera sesión de evaluación. Había que ver “cómo” se movía.

Evaluación

Dicho trabajo iba a estar complementado con la intervención de un fisioterapeuta. Contacté con él para que pudiese orientar el trabajo que estaban realizando para que el efecto del tratamiento fuese multiplicador. Me comentó que a raíz de sus dolores tan intensos, le trataban con una técnica invasiva y, a partir de las 48h, notaba los efectos.

Se trataba de elaborar un plan de acción que fuese específico para ella de una duración aproximada de 12 semanas con el objetivo de moverse mejor y más eficiente.

Primeras 4 semanas. Trabajo específico de estructura/musculatura implicada (abdominal profundo, movilidad/fuerza cadera, trabajo respiratorio…), ver qué movimientos son libres de dolor y cuáles no. Todo ello complementado con una monitorización de su movimiento diario –smartwatch– para poder elevar el gasto energético y la mejora de la función respiratoria/ muscular.

Es importante hablar de la función respiratoria, más concretamente de la diafragmática. Tener consciencia sobre la respiración tenía doble vertiente: le ayudaba para relajarse (estaba muy limitada en movimientos y eso le generaba ansiedad) y a mejorar el tono muscular del abdomen profundo. Las primeras intervenciones tuvieron que ser en “descarga“, concretamente en camilla. El dolor era constante ya que su trabajo era bastante sedentario y la recomendación era incrementar su actividad diaria poco a poco (salir a caminar).

Semanas 4 a 8. Continuar con el trabajo específico combinado con movimientos más globales (involucrando más articulaciones y musculatura) para ir haciendo eficiente el movimiento aprendido.

Su implicación con el plan hizo que se pudiese pasar de un trabajo muy analítico a poder realizar movimientos más complejos con ayuda. Podía levantar algún peso en ejercicios que dominaba bien la técnica y que se sentía con seguridad. Aún así, ella continuaba con los antiinflamatorios y con el fisioterapeuta.

Ejercicio fitball

Semanas 8 a 12. Movimientos globales en su mayoría, buscando la funcionalidad específica para poder soportar las cargas de su vida diaria y mejorar su capacidad tanto respiratoria como muscular.

Ejercicio global

Al final de la intervención, pudo conseguir su “objetivo“: realizar un sendero. Las molestias ya eran ocasionales y tener una estrategia con objetivos en cada fase y un foco claro, junto con la total implicación de María en el proceso, le llevaron a poder realizarlo.

Me comentó que aunque fue cortito y conocido para ella, casi se le saltan las lágrimas. Han sido muchas horas de esfuerzo y dedicación para seguir realizando lo que más le gustaba. Pero, como toda historia, tiene sus altibajos y ella quería comprender qué le estaba ocurriendo, por lo que sería necesario explicar algunas cosas….

DERRIBANDO MITOS

  • Ésto sólo se me quita con calmantes. En la visión “cortoplacista” el tratamiento farmacológico puede ser de gran ayuda, pero hay que entender el dolor lumbar como un fenómeno heterogéneo (Kim y col. 2013; Dankaerts y col. 2009) complejo y multifactorialgenético, psicosocial, individual, biomecánico– Es por ello que para mejorar y tener una calidad de vida a medio/largo plazo, las estrategias más efectivas serían (O´keffe y col. 2020):
  • Educación sobre el dolor: componente cognitivo dándole un sentido al dolor.
Educación dolor
  • Ejercicio: la mejora de la estructura tiene que conllevar una exposición “controlada” al dolor mediante ejercicios de fuerza pautados, focalizando en las primeras fases los de estabilización lumbar- multifidus y erector lumbar– (Hadala y Gryckewicz, 2018)
woman doing push ups
Ejercicio suelo
  • Cambios estilo de vida: sedentarismo, tabaquismo, exceso de grasas insaturadas, luz azul ( dispositivos electrónicos), todos estos componentes inciden en una peor calidad de vida que repercute en el dolor.
  • Si me agacho me dolerá más”. Los pacientes con hernia discal lumbar presentan un déficit de la musculatura del tronco especialmente en la flexión (Yahia y col. 2011), pudiendo ser beneficioso una flexión de tronco para reducir la acumulación de fatiga en períodos cortos y no repetidos en exceso (Alessa y col. 2018) ya que durante un levantamiento no está comprobado que sea un factor de riesgo para la aparición/persistencia del dolor lumbar y está más relacionado con la técnica de ejecución (Saraceni y col. 2017).
  • Me voy a pasar toda la vida con este dolor”. Las personas que desarrollan creencias positivas, reduciendo el miedo y mejorando su estado de ánimo, tienen un % de éxito mayor en la recuperación (Khadadeel y col. 2020).

PASÓ EL TIEMPO…..

Tras finalizar las 12 semanas María continuó entrenando por su cuenta y, de vez en cuando, le mandaba un mensaje para ver cómo se encontraba. Los primeros meses estaba que no se lo creía, podía hacer prácticamente vida normal tras todo lo que pasó… Pero, con el paso del tiempo, las prioridades de una mujer tan atareada y con hijos empezaron a cambiar. Hasta que un día recibo un mensaje: Tengo que hablar contigo…estoy mal.

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